La historia de la columna Mayo 2, 2008
Posted by lapaginadelaresaca in Psicología.add a comment

Respecto del tema del psicólogo estuve negociando en un bar de la ciudad porteña de Buenos aires, microcentro. Sin embargo, el celular le sonaba más que a Anibal Fernández: está atendiendo a los Copes, nomás. En síntesis, me dice que él se encarga de confirmar por mí, así que yo escriba la columna para confirmarlo a él. A esto le respondí que qué le parecía si yo atendía a los Copes y él hacía las veces de delantero de La Resaca. Me respondió que el siempre lleva la delantera en cuanto a resacas respectan y que no entiende por qué escribo esa palabra con mayúscula. Trato de explicarle pero parece no entender. Acto seguido me propone criar a Valentino, dar clases de tango (se debe haber confundido con otro paciente), y estar divorciado de mi ex mujer. Si bien la propuesta me resulta atractiva, insisto en tomar a su mujer por esposa, siempre y cuando el sexo sea con la luz apagada y el se encargaría de pedirle a Martín”el guacho” Martón que tire un centro. Responde que no. Se justifica diciendo que a Martín lo atendió en 2000 y lo sacó a flote para que rindiera físico-química previa y que por lo demás es un caso perdido. Escucho con atención esta justificación y se me ocurre la posibilidad de que labure como dietólogo con Torraca. La idea lo seduce por un instante, mientras se imagina en la tele “En cuestión de peso” al lado de Cormillot disfrutando del panel y del catering que suele haber en los sets de filmación. Lo saco de su fascinación, ya con un hilo de baba en la boca. Se pide un tostado triple con un café con leche y jugo de naranja y me dice que se tiene que encontrar con Timoteo Griguol que dejemos las negociaciones para más adelante. Así pues, parece que la primera columna no será la del Goloso de rodas, ni tampoco la del psicólogo más famoso, pero al menos es la historia de una negociación que promete.





